Buscar "cuánto cuesta un seguro de vida" y encontrar una cifra única sería cómodo, pero no sería honesto: cada póliza se cotiza de forma individual, y el precio final depende de varios factores que cambian mucho de una persona a otra.
Qué factores mueven más el precio
La edad es, por mucho, el factor que más pesa. La prima sube de forma constante conforme aumenta la edad del asegurado, y no de forma lineal: fuentes del sector describen que el costo puede prácticamente triplicarse entre los 30 y los 50 años para la misma cobertura. Después de la edad, lo que más influye es la salud y si fumas o no —un fumador suele pagar entre 25% y 60% más que un no fumador de la misma edad, aunque el porcentaje exacto varía entre aseguradoras—, la suma asegurada que elijas, y el tipo de póliza (temporal o vida entera). Si necesitas examen médico o basta un cuestionario de salud generalmente depende de tu edad y de cuánta suma asegurada pidas: montos y edades bajas suelen aprobarse solo con cuestionario, mientras que sumas altas o edades mayores piden examen médico.
Un ejemplo real, no inventado
BBVA México publica en su propia página de educación financiera ejemplos ilustrativos de precio. Para una mujer de 45 años, no fumadora, con una suma asegurada de $3,000,000 de pesos, la prima ilustrada es de $3,882.26 pesos al mes (unos $46,587 al año). Para un hombre de 37 años, no fumador, con la misma cobertura de $3,000,000 de pesos, la prima ilustrada es de $2,338.93 pesos al mes (unos $28,067 al año). Son ejemplos publicados por un banco para fines ilustrativos, no una cotización garantizada para cualquier persona —tu prima real depende de tu propia edad, salud y la aseguradora que elijas—, pero muestran con números reales cuánto pesa la diferencia de edad incluso con la misma suma asegurada.
Por qué la vida entera cuesta más que la temporal
Un seguro temporal solo paga si la muerte ocurre dentro del plazo contratado (10, 15, 20 años, por ejemplo); si el asegurado sobrevive el plazo, la aseguradora no paga nada. Un seguro de vida entera, en cambio, garantiza un pago eventual sin importar cuándo ocurra el fallecimiento, siempre que la póliza siga vigente —por eso su estructura es más cara: la aseguradora sabe que en algún momento va a pagar, no es una posibilidad, es una certeza a futuro. Comparadores del sector citan diferencias de varias veces (llegando a mencionarse rangos de 4 a 8 veces el costo) entre ambos tipos para la misma suma asegurada y edad —una cifra de referencia para entender la magnitud de la diferencia, no un número exacto garantizado para tu caso.
Cómo usar esto para cotizar mejor
Ya que no existe un precio único, lo útil es cotizar con al menos dos o tres aseguradoras usando exactamente los mismos datos (misma suma asegurada, mismo tipo de póliza, misma edad) para poder comparar de forma justa. CONDUSEF publica cuadros comparativos de seguros que pueden servir como punto de partida antes de pedir cotizaciones directas.