Cancelar una suscripción de streaming, una app o cualquier servicio con cobro recurrente solía ser, en muchos casos, más complicado que contratarla — una reforma reciente busca cambiar exactamente eso.
La reforma que cambió las reglas
Desde diciembre de 2025 entró en vigor una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) que establece reglas claras para evitar cobros indebidos y garantizar cancelaciones simples en servicios de cobro recurrente.
Consentimiento expreso para cualquier cobro recurrente
Los cargos recurrentes solo pueden realizarse si cuentan con el consentimiento expreso e informado del consumidor — una plataforma no puede empezar a cobrarte de forma automática sin que hayas aceptado claramente esa condición al momento de contratar.
Aviso obligatorio antes de cada renovación
Cuando se vaya a realizar una renovación automática del servicio o membresía, la plataforma debe notificarte al menos cinco días naturales antes, dándote la oportunidad real de cancelar si lo deseas, sin penalización ni cargos adicionales por hacerlo en ese plazo.
El proceso de cancelación debe ser simple
La ley establece que la cancelación de una suscripción debe ser sencilla y directa, sin trámites innecesarios, obstáculos técnicos, ni procesos desproporcionadamente complicados comparados con lo fácil que fue contratar el servicio en primer lugar.
Cómo cancelar en la práctica
Generalmente debes hacerlo desde tu cuenta en el sitio web o la aplicación oficial del servicio: busca el apartado de suscripciones o servicios adicionales, selecciona el servicio activo que quieres cancelar, y confirma la cancelación desde ahí mismo.
Si encuentras problemas
Si detectas cobros no autorizados, renovaciones sin el aviso previo de cinco días, o dificultades reales para cancelar un servicio pese a lo que marca la nueva ley, puedes acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para recibir orientación o presentar una queja formal contra la plataforma correspondiente.