La Ley Federal del Trabajo establece protecciones específicas y concretas para la mujer embarazada, más allá del descanso de maternidad que la mayoría conoce de nombre.

El descanso por maternidad, con salario íntegro

Tienes derecho a 12 semanas de descanso: seis antes del parto y seis después, durante las cuales debes recibir tu salario completo y conservar tu puesto de trabajo. Es posible transferir hasta cuatro de las semanas prenatales al periodo posparto, si así lo decides y cuentas con autorización médica para hacerlo.

Protección en tus actividades laborales diarias

Durante el embarazo, no debes realizar trabajos que impliquen esfuerzos considerables y pongan en riesgo tu proceso de gestación. Esto incluye evitar que cargues, jales o empujes grandes pesos, o que permanezcas de pie por tiempos prolongados como parte regular de tus funciones.

Prohibición absoluta de discriminación

No pueden despedirte ni presionarte para que renuncies por estar embarazada, por querer casarte, o por tener que cuidar de hijos pequeños. La multa por este tipo de discriminación laboral en México va de $21,270 a $434,400 pesos — un rango que refleja qué tan seria es esta protección ante la ley.

Restricciones de horario

Existe prohibición del trabajo nocturno industrial y en establecimientos comerciales o de servicio después de las diez de la noche para mujeres embarazadas, así como de las horas extraordinarias durante este periodo.

Beneficios adicionales si estás afiliada al IMSS

Si cotizas en el IMSS, tienes derecho a ayuda en especie durante 6 meses de lactancia, un beneficio adicional a las 12 semanas de descanso por maternidad ya mencionadas.

Qué hacer si tus derechos no se respetan

Si tu empresa te despide, te presiona a renunciar, o te asigna tareas que ponen en riesgo tu embarazo pese a haberlo notificado, puedes acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET) para recibir asesoría gratuita, o directamente al Centro de Conciliación Laboral correspondiente para presentar tu caso formalmente.